Anila nació del amor por las telas africanas: los colores del oro, la tierra y el cielo que cuentan historias en cada estampado.
Trabajamos con tela Ankara y Kente, y cada prenda se corta y se cose a mano en Ecuador, una por una. Por eso ninguna pieza es igual a otra: el estampado cae distinto en cada corte.
Nuestra colección Azala sigue la tradición de África Occidental de no desperdiciar ningún fragmento de tela. Los retazos se unen como un mosaico y se convierten en piezas únicas, hechas para llevarse con orgullo.